Monday, April 25, 2016

Flexión y Extensión



Las articulaciones del cuerpo se mantienen en flexión  la mayor parte del tiempo. Desde el cuello hasta los pies, la postura que se refleja en nuestro homúnculo cerebral, y  no emite señal de incomodidad, es la flexión. Cuello, codos, manos, dedos, caderas, rodillas…todas se encuentran en flexión la mayoría del tiempo.

Lo interesante de esto es que cuando estiramos dichas articulaciones, las mismas que están cómodas en flexión, sentimos placer. Esto si no hay dolor de por medio por supuesto. Solo imagínense alguien desperezándose. O ustedes mismos haciendolo. 

A qué voy con esta analogía?

Durante nuestra vida estamos en la lucha por encontrar una zona cómoda, o como se denomina hace ya algún tiempo, “zona de confort”. Luchamos y trabajamos para llegar a  ella pensando que cuando estemos ahí, todo será de maravilla. Que al estar en dicha zona, nos olvidaremos de lo que pasa a nuestro alrededor, independiente si es malo o bueno, solo porque hemos logrado llegar a estar cómodos.

Y el placer? Los retos? La lucha contra la monotonía?

Ahí es cuando nos estiramos con fuerza y pasamos de estar en flexión a estar en extensión sostenida. Y sentimos placer.

Se debe tener cuidado con confundir zona de confort con una vida monótona. No juzgo al que le guste estar siempre en el mismo lugar, haciendo las mismas cosas, solo porque 
está cómodo. Es 100% válido. Pero también es válido que la aburrición y la falta de ímpetu también podría llegar más temprano que tarde. La monotonía del día a día.

Salirnos de la zona de confort puede ser incómodo inicialmente. Pero a la vez, un reto. La gasolina emocional de nuestras vidas, la adrenalina, lo que nos mantiene vivos es el riesgo mismo.  Lograr asumirlo, vivirlo, enfrentarlo y saltar al abismo de lo desconocido, respaldado por el paracaídas de nuestra propia autoestima y seguridad, es lo que nos distrae de nuestra comodidad diaria. Claro está que dicho paracaídas debe abrir para poder usarlo. En nuestro subconciente reconocemos  que  la probabilidad que no se abra es mínima, pero existe.

Como médico, puedo extrapolar el pensamiento de algunos diciendo que vivimos esperando llegar a un punto donde nuestra práctica se estabiliza, el flujo de pacientes llega a su máximo, nuestras horas de trabajo se normalizan, se abre la puerta a la vida familiar y al tan añorado descanso. Todo esto en la gran burbuja de la zona de confort. Y ahí nos queremos quedar porque hemos luchado por llegar hasta dicho punto. Sudor y lágrimas para llegar ahí. Por qué cambiar? Mejor aún, PARA qué cambiar?

En mi nueva vida corporativa pasé a un mundo de cambios constantes. Ha sido difícil adaptarme de un modus operandi de "progresión" hacia la zona de confort como médico , a una vida de disrupción constante como corporativo. Lo importante es buscar donde está el placer de esta nueva forma de vida.

Lo primero es aceptar que la nueva vida es así. No vivir del pasado. No comparar la vida previa con la nueva. Entender que existe una diferencia entre cambio y transición. Instruirse en esta nueva cultura de alguna manera. Existen libros dedicados a entender los cambios y poder asumir que lo único constante es por cierto, el cambio mismo.

Lo segundo es aliarse con personas expertas que han pasado por lo mismo que uno. En mi caso médicos que han dejado la practica buscando un cambio de vida dentro del mundo corporativo. Esas personas hablarán con la sabiduría que trae la experiencia y seguro aportarán consejos que en ciertos casos funcionarán, y en otros no. Lastimosamente la única forma de saber si funcionan, es intentándolo.

Por último se debe pasar de la reacción a la acción. Crear dentro del  horario un colchón emocional para saber y prever  que los cambios llegarán en cualquier minuto. No estar prevenido pero si listo para reaccionar y no dejarse abatir por la onda con la que golpea cada cambio.  No “acomodarse” es muy diferente a no sentirse cómodo. Lo importante es sentirse cómodo cuando las circunstancias podrían llegar a incomodar.

Entonces, cada vez que nos estiramos, y salimos de nuestra comodidad corporal en flexión, estamos sintiendo el placer rompiendo con lo estándar, con lo “normal”, con la rutina.

Cuándo fue la última vez que asumiste que estabas cómodo e hiciste algo para voluntariamente salir de esa zona de confort y buscar un nuevo reto?

La vida es una. Se va rápido. Es tu decisión si la quieres vivir todo el tiempo en flexión, o pasar a la extensión ocasionalmente  y llenarte de placer,  solo con el hecho de tratar algo nuevo. Los logros frente a los objetivos trazados  podrán llegar o no, pero el aprendizaje del proceso es lo más importante.

Les dejo tres frases que encontré en una entrada de un blog de un grupo Argentino. No son frases de ellos, pero las usaron y se les debe dar el crédito correspondiente. Cada uno escoja la suya mientras yo voy a estirarme un poco.

  • “El barco está muy a salvo en el puerto, pero los barcos no se construyen para eso” – William G.T. Shedd
  • “Para poder cruzar el océano, hay que tener la valentía para perder de vista la costa” – Cristóbal Colón
  • “Un mar tranquilo nunca hizo a un buen marinero” – Proverbio Africano



Feliz semana para tod@s