Saturday, February 28, 2015

in SER tidumbre



La incertidumbre es la chispa que prende el fuego forestal que a su vez se esparce sin parar y destruye millones de hectáreas. Todos lo hemos visto por televisión. Esas imágenes de llamas enormes acaparando bosques y parques naturales. Bomberos corriendo, helicópteros con toneladas de agua, mangueras dispersas por todo lado en un esfuerzo fútil para acabar con la destrucción. La ironía es que el fuego no sobrevive sin oxígeno y el agua tiene oxígeno. No soy químico pero me acuerdo de la fórmula. Mi punto es que algunas veces las herramientas que tenemos para apagar el fuego, podrían alimentarlo aún más.

Desde que inicié mi vida en el ambiente corporativo, lo único constante ha sido el cambio. Suena irónico pero así es. De los libros que me he leído de “adaptación” e “introducción” al mundo corporativo, se repite mil veces que no se puede estar tranquilo en un sitio porque cuando uno menos piensa, las fichas vuelven a ser cambiadas, o peor aún, uno es una de esas fichas que están cambiando dentro de un plan mayor, del cual no se tiene conocimiento, o si se tiene, no es total, o peor aún, no es real.

Irónico ya que toda mi vida estudié y luché por lograr tener un ambiente “seguro”, a prueba de “grandes cambios” que me desestabilizaran. Mi práctica clínica, mis pacientes, mi rutina, mi cirugía, etc. A eso le apuntaba yo como forma de vida hace uno años mientras terminaba mis estudios en Barcelona. Pero quién dijo que la vida no es también un remolino de cambios? Craso error seria querer estar en un sitio estático y valga la redundancia, sin movimiento. Lo importante es no negarse al cambio, o a los cambios, o a la constancia de los mismos. Lo verdaderamente importante, es lograr tener una inteligencia emocional acorde para (1) aceptar los cambios y (2) enfrentarlos.

Hoy en día estoy en un ambiente completamente diferente al que estaba acostumbrado. Un ambiente que solo veía en películas y que por momentos decía que “jamás” tendría en frente. Error.

Una vez más, error mío no estar abierto a esa posibilidad. Posibilidad que después de varios meses, se hizo realidad y ahora estoy sumergido en este ambiente. No logro nada ahogándome en el pasado, simplemente lo tomo como experiencia que me permite estar donde estoy ahora. Trato de canalizar mi energía para entender mi ambiente, mi entorno, saber a dónde estoy, para poder definir a donde quiero llegar. Para llegar al punto B solo es necesario saber desde dónde inicia mi proceso, en otras palabras el punto A. Mal haría yo creyendo que del punto A al B solo se puede llegar en línea recta. Me doy cuenta que lo importante de llegar al punto B, es el proceso, y el aprendizaje del mismo.

Existen personas que solo les produce emoción el proceso como tal y no el resultado. Asimismo, personas que solo les interesa el resultado. Creo que poder lograr aprender y extraer las debilidades, oportunidades, fortalezas y amenazas de cada etapa del proceso, incluido el resultado, es clave para obtener una ganancia holística. Sin ir más lejos, uno que otro amigo se emocionaba con el cortejo a una mujer y entre más difícil los obstáculos puestos por esta mujer, más satisfacción. Una vez lograban que esa mujer aceptara que estaban en una relación, se perdía el impulso. Por otro lado, existían también amigos que les daba solemne desagrado todo el proceso del enamoramiento y querían el resultado casi que de manera inmediata. Para entonces ahí si mirar hacia el futuro e iniciar con la certeza y no con la incertidumbre.

Volvemos a la palabra clave de esta entrada. La incertidumbre. Es francamente un reto para la estabilidad emocional. No tener claridad produce incertidumbre y esta a su vez, si no es manejada adecuadamente, podría conllevar a trastornos emocionales y/o físicos. La inteligencia emocional es clave como primer filtro para esta incertidumbre. Lograr asertividad emocional para obtener autocontrol viene de un proceso de autoconocimiento el cual cuando inicia a dar resultados, promueve la motivación para seguir luchando por ese bienestar emocional.

Existen muchas herramientas para trabajar frente a la incertidumbre. Cada uno debe explorar cual se adapta mejor a cada situación. El primer paso es aceptar la angustia, no luchar contra la aceptación. Pedir ayuda no nos hace más débiles, nos hace más inteligentes. Es necesario aprender a SER para poder HACER. Y la “inSERtidumbre” es parte del ser humano, de sus emociones, es parte nuestra.

Mi familia siempre me ha repetido la oración para la serenidad. La oí mil veces de la boca de mis padres pero como adolescente y adolescente tardío que creo seguir siendo, la ignoraba.

Ayer la busqué.

Quiero dejarla acá para que cada uno la imprima, la memorice, la minimice, la interiorice y la repita en esos momentos de incertidumbre y angustia. No es la salvación, pero si un primer paso para una estabilidad emocional que podrá abrir la mente a la solución.


Feliz fin de semana para tod@s.