Wednesday, September 30, 2015

Sobreanalizar - concepto de cuantificación del análisis



Nota introductoria: no puedo creer que ha pasado tanto tiempo sin escribir. Muchas razones diría yo pero no quiero sobreanalizar. Prefiero escribir sobre ello.

El ser humano está constantemente queriendo aprender. Bueno, espero que la mayoría. No creo que nadie conscientemente decida parar de aprender. Tener mucha información es un arma de doble filo. Da la posibilidad de salir de la ignorancia en varios temas y poder participar activamente en conversaciones y reuniones sin parecer un “snob” (aparentador). Por el otro lado, tener mucha información lleva a la cabeza a ahogarse en sinapsis continuas de algoritmos y diagramas de flujo. Esto genera estrés porque cada sinapsis, de las millones que existen, libera sustancias que generan estrés. Somático (del cuerpo) o netamente emocional (que a la larga también se podría considerar como  somático).

Pero cómo controlamos la cantidad de información que absorbemos? Sencillo, no podemos. Al menos que logremos bloquear los 5 sentidos las 24 horas del día. Imposible. Más bien,  la solución podría ser reconocer estas instancias en que estamos siendo, y me disculpo por sonar redundante,  “auto inundados” por nuestra propia manera de analizar la información, y saber reaccionar a ellas de una manera inteligente. Emocionalmente inteligente.

Es importante mantener el autocontrol cuando estamos en una situación que amerita digerir información, procesar y emitir conceptos. También es importante ser asertivo cuando nos enfrentamos a ese ataque que nos puede llevar a un pánico reactivo. Saber cómo mantener ese neutro emocional. Dicho neutro, es lograr no ser impulsivo o pasivo, y esto es algo que no se logra de un día para otro. El día que uno cree haberlo logrado, es cuando uno se enfrenta con la duda de verdaderamente haberlo hecho. Es aquí cuando no nos podemos dar por vencido y decir “así soy”, sino optar por buscar ese control emocional y así como uno entrena la mente y el cuerpo, entrenar las emociones de la misma manera. El conformismo es el camino más directo para la mediocridad. Ser emocionalmente mediocre y reconocerlo, podría conllevar a un corto circuito emocional.  

Dónde se abre el espacio para que nuestras emociones nos jueguen una mala pasada? En dos ocasiones diría yo. La primera es cuando tenemos un tsunami de información que empieza a causar las sinapsis mencionadas anteriormente; y la otra, completamente opuesta, cuando existen pausas en el día y nuestra mente nos lleva a analizar. Este análisis para las personas demasiado autocriticas, puede estar lleno de juicios propios y voces internas llenas de ataques para consigo mismo. En este punto es cuando el concepto de juego interior verdaderamente “entra en juego”. Dicho concepto viene de Gallway y su libro sobre tenis. Si, el juego interior del tennis.  Los que algún día lo jugamos, y para los que aún lo hacen, siempre nos reprochámos lo mal que le pegámos a la pelota o lo mal que efectuamos un servicio etc. Nos auto atacamos constantemente. Lo único que esto hace es alejarnos aún más de nuestro juego perfecto. Una vez Gallway logra descubrir esto y concientiza a la persona que solamente se enfoque en el momento y no se autocritique despectivamente, es cuando el juego mejora por completo. Suena simple pero no es fácil.

“El oponente que habita en la cabeza del propio jugador es más formidable que el que está al otro lado de la red” – Tim Gallway, El Juego Interior del Tennis, 1974

En resumen,  lo importante es primero reconocer la cantidad de autocrítica que nos hacemos. Lo segundo es saber si nos estamos emitiendo juicios. Lo tercero es reconocer si esto nos afecta emocionalmente, y por ultimo si es así, saber controlar las emociones y poder continuar positivamente.   Yo sé que este algoritmo es fácil de seguir en papel, pero en la práctica no nos oímos ni nos vemos, y volvemos así a ese punto ciego de no reconocer para poder reaccionar.

Cada uno tiene la opción de controlar las emociones y no ser controlados por las mismas.

Cuál es el límite de pensamiento para causar una reacción emocional? Existe algún umbral que al superarlo conlleve algún tipo de reacción emocional? Si es así, qué tipo de reacción? De qué depende el tipo de reacción? Cuál emoción se sobrepone a las otras? Existe combinación de emociones (seguro que sí), pero a qué nivel se combinan? O simplemente todo lleva a una reacción la cual se controla o no de manera binaria según el ímpetu de lo que la causa?

El hecho de estar certificado en IE no me hace emocionalmente inteligente. Solo me ayuda a ser consciente  de mis emociones para algún día poder entenderlas y así poder controlarlas.

El camino es largo y apenas empiezo. Feliz viaje y día para tod@s.


Saturday, February 28, 2015

in SER tidumbre



La incertidumbre es la chispa que prende el fuego forestal que a su vez se esparce sin parar y destruye millones de hectáreas. Todos lo hemos visto por televisión. Esas imágenes de llamas enormes acaparando bosques y parques naturales. Bomberos corriendo, helicópteros con toneladas de agua, mangueras dispersas por todo lado en un esfuerzo fútil para acabar con la destrucción. La ironía es que el fuego no sobrevive sin oxígeno y el agua tiene oxígeno. No soy químico pero me acuerdo de la fórmula. Mi punto es que algunas veces las herramientas que tenemos para apagar el fuego, podrían alimentarlo aún más.

Desde que inicié mi vida en el ambiente corporativo, lo único constante ha sido el cambio. Suena irónico pero así es. De los libros que me he leído de “adaptación” e “introducción” al mundo corporativo, se repite mil veces que no se puede estar tranquilo en un sitio porque cuando uno menos piensa, las fichas vuelven a ser cambiadas, o peor aún, uno es una de esas fichas que están cambiando dentro de un plan mayor, del cual no se tiene conocimiento, o si se tiene, no es total, o peor aún, no es real.

Irónico ya que toda mi vida estudié y luché por lograr tener un ambiente “seguro”, a prueba de “grandes cambios” que me desestabilizaran. Mi práctica clínica, mis pacientes, mi rutina, mi cirugía, etc. A eso le apuntaba yo como forma de vida hace uno años mientras terminaba mis estudios en Barcelona. Pero quién dijo que la vida no es también un remolino de cambios? Craso error seria querer estar en un sitio estático y valga la redundancia, sin movimiento. Lo importante es no negarse al cambio, o a los cambios, o a la constancia de los mismos. Lo verdaderamente importante, es lograr tener una inteligencia emocional acorde para (1) aceptar los cambios y (2) enfrentarlos.

Hoy en día estoy en un ambiente completamente diferente al que estaba acostumbrado. Un ambiente que solo veía en películas y que por momentos decía que “jamás” tendría en frente. Error.

Una vez más, error mío no estar abierto a esa posibilidad. Posibilidad que después de varios meses, se hizo realidad y ahora estoy sumergido en este ambiente. No logro nada ahogándome en el pasado, simplemente lo tomo como experiencia que me permite estar donde estoy ahora. Trato de canalizar mi energía para entender mi ambiente, mi entorno, saber a dónde estoy, para poder definir a donde quiero llegar. Para llegar al punto B solo es necesario saber desde dónde inicia mi proceso, en otras palabras el punto A. Mal haría yo creyendo que del punto A al B solo se puede llegar en línea recta. Me doy cuenta que lo importante de llegar al punto B, es el proceso, y el aprendizaje del mismo.

Existen personas que solo les produce emoción el proceso como tal y no el resultado. Asimismo, personas que solo les interesa el resultado. Creo que poder lograr aprender y extraer las debilidades, oportunidades, fortalezas y amenazas de cada etapa del proceso, incluido el resultado, es clave para obtener una ganancia holística. Sin ir más lejos, uno que otro amigo se emocionaba con el cortejo a una mujer y entre más difícil los obstáculos puestos por esta mujer, más satisfacción. Una vez lograban que esa mujer aceptara que estaban en una relación, se perdía el impulso. Por otro lado, existían también amigos que les daba solemne desagrado todo el proceso del enamoramiento y querían el resultado casi que de manera inmediata. Para entonces ahí si mirar hacia el futuro e iniciar con la certeza y no con la incertidumbre.

Volvemos a la palabra clave de esta entrada. La incertidumbre. Es francamente un reto para la estabilidad emocional. No tener claridad produce incertidumbre y esta a su vez, si no es manejada adecuadamente, podría conllevar a trastornos emocionales y/o físicos. La inteligencia emocional es clave como primer filtro para esta incertidumbre. Lograr asertividad emocional para obtener autocontrol viene de un proceso de autoconocimiento el cual cuando inicia a dar resultados, promueve la motivación para seguir luchando por ese bienestar emocional.

Existen muchas herramientas para trabajar frente a la incertidumbre. Cada uno debe explorar cual se adapta mejor a cada situación. El primer paso es aceptar la angustia, no luchar contra la aceptación. Pedir ayuda no nos hace más débiles, nos hace más inteligentes. Es necesario aprender a SER para poder HACER. Y la “inSERtidumbre” es parte del ser humano, de sus emociones, es parte nuestra.

Mi familia siempre me ha repetido la oración para la serenidad. La oí mil veces de la boca de mis padres pero como adolescente y adolescente tardío que creo seguir siendo, la ignoraba.

Ayer la busqué.

Quiero dejarla acá para que cada uno la imprima, la memorice, la minimice, la interiorice y la repita en esos momentos de incertidumbre y angustia. No es la salvación, pero si un primer paso para una estabilidad emocional que podrá abrir la mente a la solución.


Feliz fin de semana para tod@s. 


Sunday, January 11, 2015

Control NO remoto


Ha pasado tanto tiempo sin escribir que algunas veces me cuestiono qué es lo que me lleva a tanta pausa. Solo 3 entradas en todo el 2014. Ni yo me lo creo. No es falta de interés pero si quizas falta de tiempo. Mi vida cambio de manera drastica en el 2014 y hoy por hoy paso el día frente de un computador y la posibilidad de conectar mi mente y mis emociones para escribir se aleja un poco frente a la realidad de llegar a mi casa a estar con mi familia. 
Son muchos los temas que quiero tratar. Empezando por desearles a tod@s un gran año. Aunque el comienzo de año sea culpado de ser una excusa para proponerse las cosas, a nadie le importa. Lo importante es lograr motivarse para lograr proponer y hacer todo lo posible por cumplir. Si no se logra, tampoco es cuestión de auto reproche y culpa. Seria un callejón sin salida a un camino que inicia con ilusión y termina con lo contrario. 
Mi primera entrada del 2015 es sobre uno de los pilares de la inteligencia emocional. El autocontrol. A finales del año tuve una introspección severa y me llevó a pensar que en ciertos momentos logro entender mi potencial de autocontrol pero en la gran mayoría de momentos es la falta de domino sobre el control la que me empuja a realizar acciones nacientes de un impulso quizás potenciado por una rabia inconsciente. Rabia a qué? No lo se. Así que me puse en la tarea de investigar, y leyendo de manera intensa sobre la rabia me di cuenta que ciertas acciones que he realizado en los últimos meses son producto de una rabia inconsciente. Razones creo que hay varias pero todavía estoy analizando una por una para poder entender el concepto en su totalidad. 
El estar bravo - de nuevo sin saber por que- ha llevado a convertirme en un ser controlador. Al menos a caer en cuenta que lo soy. Tanto que he logrado alejarme de ciertas cosas, inclusive de mi propia sonrisa (y seguramente de familia y amigos). Al caer en cuenta cada día que ya no sonrío como antes, me preocupo. Y cuando me preocupo soy capaz de pasar de la pre-ocupación a la decisión de acción bastante rápido. Así que inicia mi terapia admitiendo que estoy bravo sin razón y que quiero recuperar mi sonrisa. Es mas, me acabo de reír al caer en cuenta lo que estoy escribiendo así que voy por buen camino.
No quiero conllevar a malinterpretaciones. No camino por la calle con el entrecejo fruncido ni con el puño listo para disparar. Mi puño va cerrado por el frío y mi cara va seriamente afectada por el viento. Soy feliz con mi familia y vivo agradecido con Dios por lo emocionante que me ha trazado el camino. Pero soy humano lo cual conlleva a caer en cuenta que aunque no soy perfecto, si debería ser capaz de reaccionar frente a las actitudes propias o que podrían llegar a incomodar a la gente que me rodea. Como todo es un circulo, dichas incomodidades que causo, a la larga me incomodan a mi también. 
Existe una diferencia en tener autocontrol y ser controlador. Es mas, la falta de autocontrol conlleva a controlar otras personas. Es un mecanismo de defensa. Ser hombre y por ende tener ese chip de dominador y macho alfa, viene con sus detalles implícitos como el poderío. Que mejor forma de dominar que demostrando que se tiene el control. Ser responsable tampoco es tener el control. Se necesita ser responsable para saber manejar el poder del control y esto es un concepto diferente. Muchas veces los seres controladores al ejercer el control que auto proclaman se sienten que están haciendo las cosas de manera responsable. Esto se da porque estas personas se creen que ellos imponen las reglas y a la vez las hacen cumplir. Las cosas como "yo digo y punto". 
Frente a mi hija debo actuar responsablemente y tratar de educarla de la mejor forma. Ella es consciente de quienes son sus padres  y que nosotros en la gran mayoría de desiciones tenemos el control de la situación (al menos eso creemos). Si yo dejaría que mi falta de autocontrol me llevara a ser un controlador, la educación y crecimiento emocional de mi hija se vería seriamente afectado. Si yo me convierto en un ser controlador frente a mi esposa, tarde o temprano reclamará su libertad y querrá salir corriendo. Nadie soporta que lo controlen. Nadie guarda silencio eterno. Convertirse en micro y macro manager en el hogar debe ser detestable. Y a su vez entendible. 
Les pregunto a uds:  Tienen autocontrol? Están dominados por el control de alguien mas? Pierden el control? Controlan desmesuradamente las situaciones cotidianas? Quieren controlarlas y no pueden conllevando a frustración y angustia?
Si la respuesta a alguna de estas preguntas prende una chispa o levanta una bandera he cumplido mi propósito. No dejen que sea tarde para caer en cuenta que por no saber balancear el control en todas sus aristas, este se puede convertir en un peligro para nuestro balance emocional y físico. 
Si el nuevo año llegó y se hicieron las mismas propuestas que medio mundo, por qué no iniciar este año proponiéndose mejorar la estabilidad emocional y analizando el control en nuestras vidas. Ya sea hacia nosotros mismos o el que ejercemos -conscientemente o no- hacia las personas que nos rodean. No olviden que la comunicación efectiva y clara es gran parte del éxito de las relaciones. Si ya han caído en cuenta y aceptado que tienen un dilema frente al control, quien mejor que la pareja, un amig@ cercano, o un familiar para expresarlo y lograr crear un plan de acción. 
DacCoaching les desea a tod@s un gran año. Espero que logren controlar el control y no ser controlados por la falta del mismo. 
Los sentimientos y las emociones son el lenguaje universal que debe ser honrado. Son la expresión auténtica de quiénes somos” - Judith Wright.