Thursday, July 25, 2013

Amor por una Camiseta


La felicidad de un niño no tiene precio. La felicidad genuina. 

El amor por una camiseta.

No camiseta de fútbol como algunos ya estarán pensando. 

De Handball. 

Balonmano en equipo.  

No beach handball, ni pelota Vasca o Jai Alai. 

Handball.



Dos y media de la tarde llego a la cancha en frente de la Iglesia Cristo del Perdón. Entre calles, llego al corazón. Llego a un sitio mágico donde decenas de niños y una niña, jugaban Balonmano. Todos felices. El amor por competir, la euforia infantil de protagonismo honesto. El entender que ciertas cosas son improvisadas pero llegan del alma, han sido hechos que hoy, me llenaron el corazón. Me devolvieron al pasado, me enfrentaron con un presente, y me ilusionaron con un futuro, que como es incierto, no me preocupa.

Hoy estuve compartiendo con jugadores de balonmano y pude llevar un emocionante reencuentro con una gran persona , alguien a quien admiro por su valentía y coraje y emprendimiento deportivo hacia alumnos que solamente aman el deporte sin esperar nada a cambio. Una entrega honesta por decenas de años pero sin perder el objetivo de entrega desinteresada por el bien de la competencia deportiva, y el deporte como medio sano de vida.

Yo jugué Balonmano, me puse la banda de Capitán alguna vez, salía de mi entorno escolar a compartir con alumnos de otros colegios y aprender de ellos, de sus maneras de jugar, de cómo se podía emprender un equipo para competir y obviamente ganar. Ganamos algunas veces y perdimos muchas más, pero siempre estábamos contentos. Llenos de ilusión del siguiente partido. Hambre de deporte, hambre de jugar y competir, hambre de ganar pero asumiendo lo que fuere.

Hoy, supe que la ilusión infantil se aumenta cuando sienten pertenencia de equipo. Cuando uno siente su camiseta, y al anotar lo único que quiere hacer es besar el escudo, es porque es afín a la mentalidad grupal, es el gran escenario de esa película que llamábamos y seguimos llamando “Handball”.

Hoy recibí un abrazo de gratitud mientras era yo quien estaba agradecido. Unas gracias sinceras y una sonrisa pura. Ojala estos cracks sientan esa camiseta por siempre. Hoy llamado Uniforme de Gala. Hoy llamado regalo, hoy llamado motivación, hoy llamado equipo, hoy llamado sonrisas, hoy llamado felicidad, hoy llamado Handball.

Es para mí y para todos en DacCoaching.com  un orgullo enorme, presentar el equipo JFK Handball.



Estoy seguro que con esa gran persona llamada Otto Seibert Carvajal, quien todavía maneja el barco, y a quien dedico esta entrada, todos los alumnos aprenderán lo importante que es sentir la camiseta. Esa emoción, la de sentir la camiseta, vale mucho más que la camiseta como tal. La tela solo es una ayuda visual. Es solo tela y estampados. Lo que se siente al ponerse esa tela y estampados, jamás lo podrán arrebatar, y es una sensación enorme.


No será la última camiseta que estos grandes jugadores de Handball se pondrán. Espero que cada vez que se pongan las camisetas de la vida, las sientan con intensidad similar. 

BUM...




No comments:

Post a Comment