Monday, May 2, 2011

Menú para líderes: re formulando la pregunta


Ser un líder no es fácil. Esto por múltiples razones. No sé si sea cuestión de saber con certeza si un líder nace o se hace. Creo que ambas. Algunas personas sin necesidad, son seguidas y cada vez que hablan, su opinión tiene eco y resuena en multitudes. Otras personas estudian para ser líder o estudian para perfeccionar la técnica.

No creo que existan líderes buenos o malos. Simplemente lideres. Las acciones que realizan son las que se pueden catalogar como buenas o malas o mejor aún, como positivas o negativas. Independiente de los resultados. No se valora si se gana o se pierde, sino el proceso del liderazgo y en este caso, el líder como tal. No es misterio que si un grupo triunfa, la persona detrás, nombrada como líder, llevara reconocimiento. Pero también es de grandes líderes asumir cuando su formas de dirigir no ha llevado a los resultados deseados.

Cualquier persona que se atreva a liderar un grupo, ya es una ganadora. Se necesita carácter y valentía y sobretodo deseo, para asumir la responsabilidad de convertirse en líder. Esta posición ha cambiando con el tiempo y lo que era antes una dictadura, ahora es una posición mucho más abierta, siendo asimismo propensa a la opinión y sugerencias internas viniendo del mismo grupo que se lidera, o externas viniendo del mundo analizador en el que vivimos hoy en día.

Hace poco me recomendaron un libro sobre los dos técnicos de fútbol más nombrados en los últimos días. Ustedes ya saben quiénes son y este no es el espacio para hablar de fútbol. Este libro, además de mostrarle al lector las cualidades de estos dos personajes, hace énfasis en los diferentes tipos de liderazgo y los tipos de líderes que existen con una bibliografía extensa y muy provocativa.

En el título del libro, después de los apellidos de los técnicos, aparece la frase “dos métodos para un mismo objetivo”. Aquí está la clave. Definir el objetivo y después escoger el método más idóneo para llegar a él, sabiendo que algunas veces se gana y otras se pierde.

El liderazgo como una ciencia se le debe a Warren Bennis quien según la Universidad de Harvard “desarrollo un interés por un campo inexistente que hizo suyo”. Esto basado en su artículo de 1961 publicado en el Harvard Business Review llamado “Una teoría revisionista del liderazgo”. Posteriormente Bennis y su colega Burt Nanus llamaron a este modelo de liderazgo, liderazgo visionario por su cercanía a crear una “visión de futuro, positiva e inspiradora”.

En 1969, entra el termino de liderazgo situacional del muy reconocido Kenneth Blanchard junto con Paul Hersey. Esta variación de liderazgo hace énfasis en las diferentes fases de desarrollo que atraviesan los distintos miembros del grupo durante un proceso especifico, basado en la forma de dirigir y el apoyo que se recibe o requiere para poder ejecutar. Esto es un cuadro muy interesante que requiere de una entrada o conferencia completa para explicar, y que estoy dispuesto a analizar con mayor profundidad si alguien está interesado.

En 1978, James McGregor Burns crea el término y el concepto de liderazgo transformador. Esta variante hace énfasis en los cambios generados en la vida de las personas basado en elementos como la estimulación intelectual, la consideración individualizada a cada miembro del grupo o equipo, la motivación inspiradora y la influencia idealizada sirviendo de modelo a los demás.

Posteriormente y gracias a la inteligencia emocional y su fundador, Daniel Goleman, aparece el término de liderazgo resonante o primal leadership en ingles, basado en los instintos primitivos y el papel de las emociones a la hora de ser un líder. El arte de canalizar las emociones como lo veo yo.

Hoy en día, gracias a estos dos técnicos de futbol (quien lo fuera a creer), el autor del libro considera que se debe dar paso a un tipo de liderazgo llamado liderazgo capacitador, el cual muestra al liderazgo como una disciplina para estudiar y poner en práctica en cualquier ambiente.

Volviendo a Bennis y sus publicaciones ya históricas, donde se tocaba primitivamente términos como visión, comunicación, confianza y desarrollo, se enumeran 10 claves para un liderazgo que yo llamaría hoy en día (recopilando la historia sobre el mismo), un liderazgo asertivo y altamente efectivo.

Las 10 claves mencionadas por Bennis que aun hoy se pueden aplicar son:

El liderazgo como cuestión de carácter

El liderazgo como el pilar de las organizaciones de éxito

La credibilidad es lo más importante

El poder es el elemento más necesario. Poder como la capacidad de convertir intenciones en realidad.

Evitar la sobre gestión y el infra liderazgo. Los gestores son los que hacen las cosas bien mientras los líderes son los que hacen las cosas que toca hacer.

Hacerse querer por lo que haces sentir y no por quien eres. Tu hoja de vida no interesa. Interesa el “feeling” que dejas.

5 en 1: aceptar a las personas como son (lo cual es muy difícil si no estás de acuerdo con los principios de esa persona o de la forma de actuar de la misma por diferentes razones), afrontar todo desde el presente y no el pasado, tratar a los cercanos y a los extraños con la misma cortesía y atención, confiar en los demás arriesgándote en exceso (difiero), tener iniciativa y actuar sin necesidad de supervisión o aprobación asumiendo la responsabilidad independiente del resultado

Aceptar las críticas sabiendo que cuanto más valida sea, mas difícil será de aceptarla.

Constante aprendizaje o como lo veo yo, reciclaje intelectual, progresión mental y/o evolución en desarrollo.

No explicar resultados por el carisma sino por el autoconocimiento. Lo he dicho siempre, hay que saber SER para poder HACER, esta no es la excepción.

Por último un párrafo textual del libro donde se explica la principal tarea del líder según Goleman y su equipo:

“La principal tarea del líder es crear resonancia (un clima de alto rendimiento) en el entorno del trabajo. La disonancia es ruido, distorsión, falta de armonía en las relaciones laborales. La resonancia o un clima resonante, es lo que posibilita que las personas den lo mejor de sí mismas. El buen humor es esencial para que un equipo funcione eficazmente. Un líder resonante es altamente inteligente ya que tiene autoconocimiento, sabe gestionar sus emociones, tiene conciencia social y gestiona adecuadamente las relaciones con los demás.”

Posteriormente, para dar ejemplos de la resonancia y disonancia de los líderes se mencionan los tipos de liderazgo según estas dos características. Los tipos de liderazgo armónicos y resonantes son el liderazgo participativo, orientativo y capacitador. Los tipos de liderazgo disonantes son el coercitivo y el imitativo.

Es increíble darse cuenta todo lo que rodea este tema de liderazgo. En mis épocas del colegio, fui escogido para formar parte de un Instituto donde se gestionaba el liderazgo en mi ciudad y en mi departamento. A los 16 años es muy difícil caer en cuenta de lo importante de esto pero 20 años después me hubiera gustado aprovechar más ese curso.

“Cualquier persona, a cualquier edad y en cualquier circunstancia, puede transformarse a sí misma… si quiere” – Warren Bennis

El compromiso es visualizar que tipo de líder crees que eres y hacer todo lo necesario para sentirte bien con él, independiente si llegas a ser así o no. Crea tu propia forma y evalúate de la forma que mas feedback te genere. Conoce y después reconoce.

Sigue o has que te sigan, esa es la pregunta William.

Bibliografía: Cubeiro JC, Gallardo, L. Mourinho versus Guardiola. Tercera edición. Editorial Alienta. 2010