Saturday, August 6, 2011

Amplificando la vida: MINDFULNESS


Cuando inicié mi camino de Coaching, uno de los primeros libros que me recomendaron y que me leí fue “El poder del ahora” de Eckhart Tolle. Cuando inicié su lectura me sentía leyendo un libro de Psiquiatría (todavía le pongo la P, lo siento), materia o área fuertemente reforzada en mi formación como médico, por el programa de la facultad de medicina de mi Universidad.

Tuve muchas enseñanzas durante las diferentes materias relacionadas a esta fabulosa rama de la medicina y hasta reprobé Conducta Humana I, motivo por el cual digo jocosamente que me gradué con PhD en la materia SIN considerarme psiquiatra. Aunque durante la decisión de escoger especialización quedé entre Psiquiatría y Ortopedia. Algunos dirán que es como cuando a uno le preguntan dónde quiere ir de vacaciones y uno está entre Nueva York y el Tíbet.

La razón para escoger Ortopedia es que en esos momentos no me sentía capaz de lidiar con la patología mental y emocional de los pacientes sin volverla propia. Entonces fue así que me convertí en “ebanista” corporal. Carpintero refinado como les digo a mis amigos que me llaman para que les ayude con el taladro, martillo y niveles a la hora de colgar sus cuadros o cortinas.

Pero la idea de esta entrada no es hablar sobre mis decisiones profesionales en la vida sino de reforzar aún más la importancia de incorporar el presente introduciendo un titulo o nombre a esta práctica de la cual Tolle deja muy claro en su libro, y que a su vez, es reforzada por múltiples autores hoy en día, entre ellos el Dr. Jon Kabat-Zinn, quien fue el primero que utiliza esta técnica como procedimiento terapéutico.

El Dr Kabat-Zinn dice que esta técnica “puede ser cultivada prestando atención de una manera específica, dentro del momento presente que se vive, sin reaccionar negativamente, sin juzgar y con el corazón completamente abierto”.

Esta técnica, o esta variante dentro del manejo emocional de las personas se llama MINDFULNESS, que traduce literalmente “mente llena”. El concepto varia un poco de la traducción exacta, y a lo que se refiere es a la incorporación y amplificación del presente. Es expandir los momentos que vivimos aprovechándolos al máximo y así lograr, en algunos casos mediante técnicas de meditación, una felicidad y una concientización de lo que vivimos momento tras momento.

No les miento, logro esta técnica de Mindfulness en los momentos que quiero, pero no he logrado concentrarme para poder meditar ya que mi cabeza, la gran mayoría de veces, parece una maquina de pin ball donde los pensamientos son innumerables bolas metálicas siendo golpeadas por las barritas laterales produciendo una lluvia de pensamientos simultáneos. La meditación es uno de mis retos a mediano plazo.

El Mindfulness no es nuevo. Proviene de la palabra India antigua Sati que significa estar consciente, atento, y tener la capacidad de acordarse de ese momento vivido. Simplemente espectacular, y una vez uno logra poder incorporar esto a los momentos de la vida, todo entra a un estado armónico el cual recomiendo sin dudarlo.

Estar consciente de los momentos es una habilidad del ser humano que muchas veces no se logra dejando transcurrir estos momentos sin incorporarlos. Es probable que sin conciencia, nada existiera para nosotros.

Estar atentos es una consciencia enfocada, una consciencia consciente. Estar presente dentro de tu presente, amplificando voluntariamente los momentos que vives.

En el lenguaje japonés, Mindfulness, se interpreta (ver imagen de la entrada) como la combinación de mente y corazón dándole así una interpretación hermosa a este arte: no solo es estar atento, sino estar atento de corazón.

Así que tenemos ya el nombre del arte de aprovechar nuestro presente, y es decisión de cada cual incorporarlo o no. Tiene aplicaciones en todos los aspectos del Coaching. Ya sea el que nos hacemos a nosotros cada día o como técnica para utilizar en nuestros coachees o clientes o dentro del ámbito de la salud, nuestros pacientes.

Ayer revisaba un libro sobre Mindfulness y encontré en sus primeras páginas lo siguiente:

“La intención da forma a nuestros pensamientos y nuestras palabras. El pensamiento y las palabras moldean nuestras acciones. El pensamiento, las palabras y las acciones dan forma a nuestra conducta. La conducta esculpe nuestra expresión corporal. La expresión corporal modela nuestro carácter, y nuestro carácter se cristaliza en nuestro aspecto. “

Aspecto que mostramos cada vez que queremos lograr una primera impresión. Y como decía la propaganda de un champú (shampoo), “nunca tendrás una segunda oportunidad para causar una primera impresión”.

Nuestras intenciones pasan por la acción y así tendrán en lo posible, un filtro personal que se convertirá en modus operandi llamado Mindfulness el cual logrará que cada quien cristalice lo que vive en cada momento de la manera más positiva y sea esto lo que refleje al mundo.

La idea es intoxicar al mundo con positivismo basado en un realismo concreto. Yo creo que se puede lograr. Creer y soñar es gratis así que ahí me quedo tratando cada día de llevar la intención a la acción.

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