Wednesday, October 13, 2010

El proceso antes que el resultado


No sé si a muchos de ustedes les ha pasado, o les pasa aun, pero cuando uno se ha preparado para un examen, una prueba, o una evaluación, la verdadera satisfacción es obtener la mayor nota o el mayor reconocimiento establecido por las escalas. De 1 a 10 sacar 10. Entre malo, deficiente, regular, bueno y excelente, uno aspira a sacar excelente. La gran mayoría de personas que conozco quería la estrellita dorada en el papel y se enorgullecía de la misma. No es un misterio que es preferible una A+ y no una D. Así hemos crecido. Desde pequeños nos han impuesto, que deberíamos sacar el mejor resultado.

La pregunta es para satisfacer a quien?

Al crecer uno se da cuenta que en la etapa adolescencial del pensamiento, ya la nota no importa tanto, sino la satisfacción de haber estudiado, o haberse preparado y estar tranquilo sabiendo que así fue. Cuando uno llevaba las notas a la casa y sacaba 9.5/10 pero en los comentarios decía que “podía dar más” era peor que si uno sacaba 8/10 pero en los comentarios decía que se “felicitaba al alumno por el esfuerzo”.

Estudiábamos por cumplir? Por no ser castigados? Porque queríamos sobresalir? Porque queríamos avanzar y no quedarnos? Hacíamos y trabajábamos por un resultado para satisfacer a todo el mundo menos a nosotros mismos.

Hoy en día, con un pensamiento adulto, o al menos un pensamiento que trata de serlo, no importa la nota final. Lo que importa es el esfuerzo. Esto se vive más de cerca en los procesos vividos cuando se traza un camino desde el “donde estoy” hasta el “donde quiero llegar”. Con esta forma de pensar, cuando uno llega al lugar deseado, así el resultados no sea el esperado, es el esfuerzo realizado el que le da a cada uno, la satisfacción del deber cumplido.

Nos trazamos metas día a día y seguro que llegamos a muchas de ellas pero a otras quizás no. Si el proceso ha sido limpio y ha sido enriquecedor, qué importa el resultado? Es obvio que preferimos que todo salga como lo hemos planeado pero no todas las veces es así. Es importante disfrutar del camino y aprender de él para que así, la recompensa al final del mismo, siempre esté.

Hoy fue el rescate de los 33 mineros en Chile. Todos vimos la emoción y la satisfacción del mundo entero. Hasta ahora, todo ha salido bien. Hace 7 días seguro no pensábamos en qué parte del proceso estaban verdad? Hace 19 días? Hace 1.3 meses? Seguramente no.

Lo que vemos hoy es el resultado de un esfuerzo y un proyecto conjunto de varios países con el pueblo Chileno (a quienes de nuevo la vida les pone otra dificultad y de nuevo la superan) para lograr esta hazaña histórica y llena de esperanza y llena de vida.

Hoy vimos el resultado de un esfuerzo. Les pido que ahora, mientras leen estas palabras, se detengan un momento e imaginen 69 días en un recinto sellado. Imaginen el momento que hubo contacto, imaginen el momento en que llegó comida y bebida a la mina, imaginen el momento en que la excavadora del túnel de escape llegó al hueco. Imaginen el proceso y quédense un rato en el. Quédense un buen rato. El resultado que vivimos hoy nos llena de alegría, pero el proceso nos llena de emoción y orgullo. Y así debemos ser nosotros en nuestros procesos. Podernos detener en ellos y disfrutarlos, esperanzados con un resultado, pero orgullosos de lo que vivimos día tras día en pro de ese tan anhelado fin de trayecto.

El resultado es solo una mínima parte de un esfuerzo dentro de un proceso. Nuestro esfuerzo y nuestro proceso valen más que el resultado mismo ya que sin ellos, solo la suerte nos daría un resultado favorable.

Toca construir, elaborar, trabajar y fortalecer el esfuerzo para sonreírle a los resultados, cualquiera que ellos sean.

No nos ataquemos tan duro si el resultado no es el que esperábamos. Disfrutemos durante el proceso que vamos viviendo y en lo que hemos aprendido en el camino. Tu recompensa será muchas veces mayor.

3 comments:

  1. Muy cierto. Definitivamente, parodiando a alguien: "...es mejor ganar que perder" así sea tiempo, dinero o amistades.

    El resultado sí importa y mucho pero para cada uno en la medida de su ambición personal de conocimiento. Una nota mediocre, puede ser optima para quien no aspiraba a más y pésima para quien trabajó para lograr el tope de calificación.
    Finalmente, lo que cuenta es obtener lo que se buscaba habiendo hecho el mejor de los esfuerzos para lograrlo.

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  2. De acuerdo...
    Todos los que algún día nos fuimos lejos, buscando un "tesoro perdido", tarde o temprano nos dimos cuenta, al llegar a la meta, que el verdadero tesoro había sido el recorrido en si...
    Toda la travesía que pasamos para llegar hasta ahí, las personas que encontramos, los momentos que vivimos y todas las cosas que aprendimos durante esas jornadas.... ESE ES EL GRAN TESORO!!

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  3. Acabo de leer sus comentarios y no saben lo feliz que me hacen. Coincidencialmente acabo de publicar mi ultima entrada con respecto al camino hacia el éxito dejando unas preguntas de reflexión. Gracias de nuevo.

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